Efectos de la crisis energética del Reino Unido en el sector de la música en directo
Mientras continúa la guerra de Rusia contra Ucrania, sus repercusiones se sienten también en los países vecinos que dependen de sus recursos.
Mientras continúa la guerra de Rusia contra Ucrania, sus repercusiones se sienten no solo en los países implicados, sino también en los países vecinos que dependen de Rusia para obtener recursos. Esto ha provocado una creciente crisis energética en toda Europa, incluido el Reino Unido. El país sigue afrontando un aumento descomunal de los precios de la energía mientras se hunde en la pobreza energética.
Una media de 6,7 millones de hogares se encuentran ya en situación de pobreza energética. La cifra ha aumentado desde los 3,2 millones de 2020 y los 4 millones de octubre de 2021 hasta alcanzar el nivel actual. La recién nombrada primera ministra, Liz Truss, anunció medidas para suavizar la subida de precios como parte de un paquete de política energética destinado a los hogares. Aunque la medida beneficia a las familias, las empresas no disfrutan de ese privilegio y luchan por llegar a fin de mes.
La creciente inestabilidad de la escena de la música en directo del Reino Unido
Incapaces de hacer frente a unas facturas alarmantes, organizaciones musicales como UK Music, LIVE, The Music Venue Trust y Night Time Industries Association (NTIA) pidieron al Gobierno «proteger a las industrias de la música y el entretenimiento». «El aumento vertiginoso de los costes ha creado una amenaza existencial para muchas empresas musicales, y es vital que el Gobierno actúe con rapidez para proteger la recuperación que la industria musical había iniciado tras la pandemia», afirmó Jamie Njoku-Goodwin, director ejecutivo de UK Music.
Según The Music Venue Trust, los costes de combustible han aumentado más de un 300 % para las salas de música, mientras que algunas han registrado una subida del 1400 %. Varias salas de música de base sufrieron un incremento drástico de 134.000 GBP (154.218 USD) en sus facturas: de 10.000 GBP (11.509 USD) a 144.000 GBP (165.822 USD). En su petición, Njoku-Goodwin insta a la nueva primera ministra a reducir el IVA del 20 % actual al 5 %, una medida que el Gobierno adoptó durante la pandemia para ayudar a las industrias del entretenimiento y la hostelería.

Sin la intervención del Gobierno, muchas salas corren el riesgo de cerrar. Según las conclusiones de Music Venue Trust (MVT), el sector de las salas de música de base afronta un posible coste adicional de 90 millones de libras al año en energía. En comparación con el coste energético medio actual de 1.245 GBP (1.433 USD) al mes por sala, su gráfico indica que el menor aumento posible en medio de esta subida será de un descomunal 156 % (3.187 GBP al mes), un incremento medio del 316 % (5.179 GBP o 5.963 USD al mes), o el mayor aumento, del 646 % (9.288 GBP o 10.695 USD al mes).
El golpe más duro: ¿la COVID-19 o la crisis energética?
El confinamiento provocado por la COVID-19 supuso un golpe severo y una situación crítica para el funcionamiento de las salas de música. Justo cuando el sector intentaba recuperar sus pérdidas, la escalada de las tarifas energéticas apareció como la siguiente crisis existencial.
La intervención del Gobierno durante la COVID, mediante subvenciones y reducciones fiscales, desempeñó un papel fundamental para mantener a flote muchas salas de música. Sin embargo, Mark Davyd, director ejecutivo de Music Venue Trust, teme que la crisis energética supere la conmoción de la pandemia.
«Suena raro decirlo, pero durante la COVID podías pensar: “Vale, ahora tenemos que recaudar dinero porque dentro de un año las salas estarán abiertas”. Ahora no podemos hacer eso porque tendrán que pagar otra factura de electricidad el año que viene y al siguiente, evidentemente. No veo el final de esto a menos que las salas suban sus precios», afirmó Davyd.
El futuro de la escena de la música en directo del Reino Unido
Esta nueva crisis, ya inminente, ha hecho mella en los propietarios de salas de música y ha provocado incluso el cierre de varias salas, bares y pubs. Las salas necesitan energía para alimentar la iluminación del escenario, los sistemas de sonido, los electrodomésticos de cocina y mucho más.

Cada intento de mitigar el aumento de los costes —instalar temporizadores en todo, incluidos los refrigeradores de cerveza, frigoríficos y congeladores, además de iluminación eficiente— sigue dando menos resultados de los que esperan los propietarios. «Tienes todo el sonido, el escenario y la iluminación. Literalmente, todo depende de la electricidad. Sin electricidad, no hay nada», afirmó el propietario de una sala en Chester.
Los propietarios de las salas se resisten a pedir ayuda por miedo a perder sus contratos con arrendadores o proveedores, o a tener que responder por deudas pendientes. El alto coste de la vida dificulta subir los precios de las entradas o de la comida y la bebida, ya que para el consumidor se convierte en una cuestión de elegir lo necesario por encima del entretenimiento. Los artistas y bandas independientes perderán su espacio para actuar con el cierre de las salas más pequeñas. El problema que se avecina está golpeando al sector de la música en directo poco a poco, sin que se vislumbre una salida.
«Todos vivimos el enorme vacío que dejó la ausencia de música en directo durante la pandemia, cuando las salas permanecieron cerradas durante meses. Sin ayuda rápida para las salas, los estudios y las empresas musicales que luchan contra unas facturas de combustible disparadas, corremos el riesgo de perderlas para siempre y, con ellas, una parte esencial del tejido cultural de nuestras vidas», concluyó Njoku-Goodwin, de UK Music, en su propuesta.